HISTORIA.
El origen de esta hermandad se remonta a mediados del siglo XVI, fecha en la que aparece en el libro de Fundaciones de las iglesias de Estepa, con la fundación en 1564 de la ermita de San Juan por doña Juana de Almagro, hermana de dos eclesiásticos que durante muchos años habían sido abades de esta hermandad.
Pero son tres los acontecimientos que destacan en la historia de esta hermandad a lo largo ya del siglo XVII. Así, en 1620 se talla una imagen de San Pedro Papa por Lázaro Pérez Castellano, imagen que hoy se encuentra en la Iglesia Parroquial de Santa María la Mayor y que serviría de imagen titular para esta hermandad. En 1651, según el testimonio del escribano mayor del cabildo de Estepa, don Antonio del Valle, la Hermandad de San Pedro junto al ayuntamiento de la villa y con el beneplácito del marqués de Estepa, prestaron juramento de defender la creencia de la Inmaculada Concepción de la Virgen María, idea que tenía gran fuerza en toda Andalucía. Y por último, en las antiguas reglas de la hermandad aparece la donación del Marqués de Almunia, don Francisco de Centurión y Córdoba, a esta Hermandad de San Pedro de un censo de principal de 350 ducados con cargo y obligación de celebrar cultos en las fiestas de San Luciano, mártir de Cerdeña y del que posee algunas reliquias la Iglesia de Santa María.
Pero son tres los acontecimientos que destacan en la historia de esta hermandad a lo largo ya del siglo XVII. Así, en 1620 se talla una imagen de San Pedro Papa por Lázaro Pérez Castellano, imagen que hoy se encuentra en la Iglesia Parroquial de Santa María la Mayor y que serviría de imagen titular para esta hermandad. En 1651, según el testimonio del escribano mayor del cabildo de Estepa, don Antonio del Valle, la Hermandad de San Pedro junto al ayuntamiento de la villa y con el beneplácito del marqués de Estepa, prestaron juramento de defender la creencia de la Inmaculada Concepción de la Virgen María, idea que tenía gran fuerza en toda Andalucía. Y por último, en las antiguas reglas de la hermandad aparece la donación del Marqués de Almunia, don Francisco de Centurión y Córdoba, a esta Hermandad de San Pedro de un censo de principal de 350 ducados con cargo y obligación de celebrar cultos en las fiestas de San Luciano, mártir de Cerdeña y del que posee algunas reliquias la Iglesia de Santa María.
De todas formas, las recientes investigaciones históricas que se están llevando a cabo en los archivos estepeños nos han permitido distinguir la existencia de dos hermandades de la villa que veneran a San Pedro como titular, la Hermandad de San Pedro hasta ahora mencionada y que tenía una gran relación con los eclesiásticos de Estepa ya que defendía muchos valores religiosos, y una denominada Hermandad de las Lágrimas de San Pedro establecida desde 1674 en la actual sede de la hermandad, la Iglesia de Ntra. Sra. de la Asunción, caracterizada por poseer la iconografía actual de la imagen de San Pedro en el momento de su arrepentimiento por haber negado a Cristo.
Hermandad que labraría una capilla propia en 1695 con la donación importante de los terrenos por parte de un nuevo devoto. Esta hermandad poseía un carácter más penitencial que la anterior y sus miembros no estarían vinculados al estamento eclesiástico como en aquella, aunque sí podía ser heredera de la devoción que esta primitiva hermandad había extendido hacia la figura apostólica de San Pedro en Estepa.
Por otro lado, la Hermandad de las Lágrimas de San Pedro poseía otras dos imágenes titulares, una Dolorosa de candelero y un Cristo atado a la Columna, con la advocación de Cristo de las Penas. Esta última, aunque sigue perteneciendo a la actual Hermandad de San Pedro, se encuentra hoy día en la Iglesia de Ntra. Sra. del Carmen.
Hermandad que labraría una capilla propia en 1695 con la donación importante de los terrenos por parte de un nuevo devoto. Esta hermandad poseía un carácter más penitencial que la anterior y sus miembros no estarían vinculados al estamento eclesiástico como en aquella, aunque sí podía ser heredera de la devoción que esta primitiva hermandad había extendido hacia la figura apostólica de San Pedro en Estepa.
Por otro lado, la Hermandad de las Lágrimas de San Pedro poseía otras dos imágenes titulares, una Dolorosa de candelero y un Cristo atado a la Columna, con la advocación de Cristo de las Penas. Esta última, aunque sigue perteneciendo a la actual Hermandad de San Pedro, se encuentra hoy día en la Iglesia de Ntra. Sra. del Carmen.
Al llegar el siglo XVIII la vida de estas hermandades sufre un largo período de crisis que hará más compleja la situación. Así, en las Actas de las II Jornadas sobre Historia de Estepa, el profesor don José Sánchez Herrero, basándose en una documentación fechada en 1704-1705, nos ofrece una relación con todas las hermandades y cofradías que existían e Estepa en esa época, aparece una sola hermandad, bajo el título de Dulce Señor San Pedro.
Por otro lado, en una documentación encontrada en el Archivo Parroquial de San Sebastián, fechada en 1795 aparece la noticia del enterramiento del eclesiástico don Antonio Fernández de Silba en la Iglesia de Santa María con el hábito de la Hermandad de San Pedro. Todo ello nos indica que aún los eclesiásticos seguían plenamente vinculados a esta Hermandad de San Pedro que era la única que existía en esos momentos en Estepa y que nos hace pensar que la hermandad tenía a un mismo titular bajo dos advocaciones o iconografía, como Papa tal como correspondía a la primitiva hermandad, y en el momento del llanto amargo tras las negaciones.
En la segunda mitad del XVIII la villa de Estepa vivirá un período de crisis del que no será ajeno esta Hermandad de San Pedro, que se verá obligada incluso a depositar sus imágenes en domicilios particulares y a pedir limosnas para su mantenimiento, reduciendo así mismo el número de censos y misas que llevaba a cabo.
Debido a esta situación y como continuación de la política regalista de los Borbones Carlos III y Carlos IV, el Consejo de Castilla se verá obligado en 1790 a prohibir quince hermandades de Estepa, dejando únicamente presentes a las cofradías de la Asunción, Ánimas y Sacramental. Es en esta época cuando entra a formar parte de la historia de San Pedro una institución religiosa dedicada a pedir limosnas para fines caritativos y de culto. Es la llamada "Obra Pía del Pecado Mortal". También sufrirá un duro pleito con una nueva hermandad, la de la Orden Tercera de Nuestra Señora de los Dolores (Servitas) que se había fundado en la misma capilla donde tenía su sede la de San Pedro y que desea controlar la citada "Obra Pía" e incluso absorber a la Hermandad de San Pedro.Esto produjo un pleito que comienza en 1765 pero que no se resolverá hasta principios dl XIX. Por estas mismas fechas, finales del XVIII, el Vicario don Manuel Bejarano y Fonseca fomentará el culto a la Santísima Virgen en su advocación de los Dolores.
Y así será, cuando a principios de 1800, desde la audiencia de Sevilla se dictamina que el citado contencioso entre las dos hermandades se resuelva con la unificación de ambas hermandades en una sola y a la cual podría unirse la Sacramental de la parroquia. A pesar de producirse esta fusión, que hubiera dado lugar a una hermandad más fuerte y poderosa, la verdad es que el resultado será el contrario, siendo éste el período histórico más oscuro en la Hermandad de San Pedro, con un ausencia casi total de datos históricos y de documentación.
Será ya en el siglo XX cuando esta hermandad demuestre su fuerte deseo de existencia, logrando reorganizarse y comenzar a procesionar desde 1933, continuando un programa de restauración y consolidación de su patrimonio histórico y artístico.
Estación de Penitencia
La Hermandad realiza su estación de Penitencia cada Martes Santo por las calles de Estepa. A las siete de la tarde la cruz de guía de la hermandad hace su aparición tras las puertas de la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción y a la par, los "Pachones" hacen tintinar las campanas que portaran durante el recorrido. Tras ellos el cortejo procesional de Nazarenos con túnica y antifaz azules, cinturón y capa rojos portan faroles de color azul que al caer la noche se iluminan para alumbrar el esplendor de los Pasos. Dos Tramos comprenden la comitiva.
En el primero y tras el séquito de Nazarenos, el Paso del Apóstol Pedro cuya imagen con rostro mirando al cielo y manos entrelazadas surge arrodillada en un manto de claveles rojos.
Tras los Nazarenos del segundo Tramo, aparece el Palio de Nuestra Señora de los Dolores. Entre varales plateados y claveles blancos la expresión dolorosa de nuestra Madre y al pecho siete Espadas de dolor.
Salida de la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, joya artística construida sobre el solar de una mezquita y de estilo gótico mudéjar fue levantado en su mayor parte por la Orden de Santiago en los siglos XV y XVI. Su aspecto exterior es de una iglesia-fortaleza.
En su interior podemos admirar una espléndida muestra pictórica dieciochesca formado por murales y grandes lienzos de temas marianos y de varios santos. Todas sus paredes están completamente pintadas, bien al óleo, bien al fresco. Destacan un retablo renacentista con un singular camarín de hacia 1716 presidido por la patrona de Estepa, la Virgen de la Asunción. Un San Juan Bautista de la escuela de Martínez Montañés la pila bautismal del siglo XV, el relicario bizantino del siglo XII y su púlpito hermosamente labrado son una muestra de la riqueza histórica del monumento.
En su interior podemos encontrar también las imágenes de los titulares de la hermandad y la Capilla de los Dolores: "que está situada cerca del púlpito y es de patronato de los señores marqueses de Cerverales que en ella tienen tribuna en comunicación con su casa. Esta capilla es pequeña, pero bien cuidada y decorada. Tiene dos altares: el de la izquierda de San Antonio, y el de la derecha de Nuestra Señora de los Dolores. En el retablo de este último y al lado de la imagen principal, se abren dos hornacinas, destinada la una al Jesús de la Humildad y Paciencia, y la otra a San Pedro. Esta última escultura, es de gran mérito artístico por sus exactas proporciones, por su naturalidad y por su indiscutible belleza"
MEMORIAL OSTIPENSE
Antonio Aguilar y Cano
Antonio Aguilar y Cano
PASOS.
Dos. En el primero de ellos una singular representación de San Pedro en sus negaciones, mientras lo contempla el gallo, es sin duda uno de los pasos más curiosos que procesiona por la Semana Santa andaluza. El segundo de los pasos es una Dolorosa bajo palio, en su advocación de Servita. La imagen de San Pedro es de estilo manierista, de autor desconocido, fechada a principios del siglo XVII. La imagen del Cristo de las Penas, aunque no procesiona actualmente, es una bella talla barroca de finales del XVII, al igual que la Virgen, de autor desconocido y de la misma fecha.
INDUMENTARIA.
Los nazarenos visten túnica y antifaz azul; capa, botonadura y cinturón rojos. Tanto en el antifaz como en la capa aparece el escudo de hermandad bordado en hilos de oro.
ANÉCDOTAS DE INTERÉS.
Fue de las primeras hermandades en defender el dogma de la Inmaculada Concepción. Entre sus insignias destaca su estandarte de terciopelo rojo. Es muy emotiva la bajada por la calle Cristo de la Sangre.
RESIDENCIA CANÓNICA.
Iglesia de Ntra. Sra. de la Asunción.
FUNDACIÓN.
Segunda mitad del siglo XVI, primeras referencias en 1560.
DÍA DE SALIDA.
Martes Santo.
HORA DE SALIDA: 7 de la Tarde.
HORA DE LLEGADA: 12'30 de la madrugada.
HORA DE SALIDA: 7 de la Tarde.
HORA DE LLEGADA: 12'30 de la madrugada.





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